Sí?... O, tal vez, es eso lo que debería ser, no?.
Porque, por regla general quien siente ese tipo de inquietudes, y para colmo de males es sensible, es susceptible a ser visto como un espécimen "sospechoso", juzgado y crucificado a la primera de cambio... Incluso antes de quererle conocer, más allá de la fachada... Me encanta la teoría, pero otra cosa -muy distinta- es la practica.

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