jueves, 9 de agosto de 2012

El río es vida ...

A partir de cantos rodados, del río Isabena; pizarras y areniscas, he aprendido a trabajar la piedra. El tiempo y la paciencia han sido mis únicos maestros,  y allí donde no me llega el conocimiento, yo pongo un poco de imaginación y un mucho de voluntad. 

"Si la vida es como un río, nosotros somos lo más parecido a sus cantos rodados.." ese es mi pensamiento, esa es mi practica. ¿Quién dijo que la erosión, el desgaste, no es capaz de crear belleza?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo: la vida no es un río, la muerte no es como llegar al mar y nosotros no somos juncos. Aunque esos paralelismos sean bonitos y queden bien. La voluntad humana casa muy mal con la cosita esa del "dejarse fluir". Resumiendo, que no somos hojas, vamos.

Y la erosión y el desgaste puede crear belleza, sí. Salvo cuando uno ronda la ancianidad y el desgaste es de cadera, rodillas y tal y tal.

Saludos

AOC dijo...

Anónimo, no somos hojas, pero tampoco salmones, aunque a veces nos guste eso de nadar a contra corriente.., a mí la primera.

No hablo de desgaste de cadera, boca desdentada, calvicies y demás secuelas de la ancianidad. Hablo de otro tipo de desgaste... Aunque, ya sabes, todo es relativo.

Saludos